
Cuando nos devuelven la mirada
Cuando me encontré con esta montaña y me sobrecogí ante su presencia, su belleza y grandiosidad… no pude evitar preguntarme, si, al devolverme la mirada, ella estaría tan maravillada, impresionada y atónita de mí, mi presencia, mi persona, lo que yo soy, en lo que me he convertido con el paso de los años, lo que he vivido, visto, sentido, y hecho con el tiempo y el espacio que ha sido puesto en mis manos.



