
Animales enfermos
Cuando nuestro animal enferma, es muy posible que nos inunden sensaciones o emociones de miedo y preocupación. Esas emociones de manera inevitable e inconsciente, normalmente nos desbordan. Pero esto es algo más literal de lo que nos pensamos; Nuestra energía de preocupación y miedo nos llena, nos rebosa, sale de nosotros y se vuelca sobre aquello que es el objeto de nuestra preocupación: nuestro animal.
De manera normal, nuestras emociones, incluso sentimientos bellos como es el amor, ya son demasiado intensos para nuestros animales, pero cuando el animal está debilitando por una enfermedad no puede sostener todo eso.
En todo momento es importante que cuidemos de las energías que volcamos sobre los demás, pero especialmente cuando estas energías producidas por nuestras emociones o sentimientos de preocupación son, aunque sea involuntariamente, volcadas sobre nuestro animal enfermo.
Por eso, lo mejor que podemos hacer por nuestro animal es retener nuestra energía, retener nuestras emociones y asegurarnos de no volcarlas sobre el animal.
Además, en un momento de enfermedad, es más importante que nunca que generemos ese espacio y silencio para poder permanecer centrados y conectados con nuestro animal para hacer esa escucha consciente y saber qué necesita en cada momento.
También es importante permanecer conectados con nuestra intuición; para así poder percibir de nuestro animal qué es lo que necesita en estos momentos, o preguntar a nuestra intuición, de todos esos recursos que tenemos, qué es lo que más podría ayudar a nuestro animal en su proceso.
La escucha y conexión con nuestra intuición, así como la escucha y conexión con nuestro animal, son fundamentales para que haya un mayor entendimiento en nuestra relación, especialmente en momentos importantes como es una enfermedad.
Y presupuesto, si necesitas apoyo y saber más sobre lo que tu animal necesita expresar, acude a un comunicador entre especies para que haga de traductor.



