
Nota personal a mis lectores
Mis queridos lectores y subscritores a mi Newsletter.
Con aquello de que este email os entra directamente en vuestro email, en vuestro espacio personal, en vuestra casa… a veces me corto en publicar por este medio porque no me gusta molestar ni abusar de vuestra confianza.
Pero luego me quedo con la sensación de que no estoy contándoos todo lo importante que tengo para contaros, sobre la vida como me la transmiten otras especies, sobre lo que yo experimento y aprendo usando esta herramienta, sobre mis novedades…..
Y es que en Instagram ahora mismo estoy publicando muchas cosas interesantes, hago unas tres publicaciones semanales, pero no me parece bien mandar tres emails semanales a tu correo. Así que confió en que, si te interesa estarás suscrito a mi Instagram, y que no te estás perdiendo nada que te pueda interesar. Así dejaré estas Newsletters para cosas más relevantes, que sea un lugar donde realmente pueda expandirme y contar las cosas de manera más completa.
Y hoy quería compartir una reflexión que he tenido con los últimos acontecimientos que he ido narrando en mi Instagram sobre información que voy recibiendo del entorno y seres que me rodean y de las prácticas que estamos haciendo con las alumnas.
Esta herramienta, la capacidad de usar el lenguaje sutil para comunicarnos con otras formas de energía, es parte de nosotros, la llevamos dentro y es natural. Es decir, estamos destinados a usarla como lo estamos de usar nuestros ojos, nuestra piel, nuestros oídos, nuestro olfato…
¿Qué ocurriría si al usarla, nuestra interacción con el mundo, nuestra manera de vivir en el espacio que nos rodea cambiara completamente? ¿Y si este cambio nos llevara a vivir más en armonía, a Ser seres diferentes más capacitados, más adaptados en vez de ser seres desapegados y desenraizados de nuestra naturaleza como ocurre ahora?
¿Y si usáramos los espacios (en naturaleza, sobre los que vamos a construir) acorde con la energía que tienen, para potenciar lo que ya está y no para modificarlo e intentar forzarlo para convertirse en otra cosa que no es?
¿Y si de manera regular habláramos con el mar, con otras especies, para poder conocer cómo viven ellos la vida, y escuchar sobre su sabiduría y lo que ellos conocen sobre el mundo y el funcionamiento de todo lo que es y las interacciones entre la energía, las especies, y todos los seres del planeta?
¿Y si conectar y preguntar a otro ser sea la mejor manera de entender cómo funciona la vida y cómo podemos hacer nosotros como humanos, como especie, como sociedad, o como individuos para evolucionar, para convivir, para aprender?
¿Y si convirtiéramos a los animales y los árboles en nuestras mayores fuentes de información, conocimiento y sabiduría?
¿Y si pudiéramos sentir lo que los otros seres sienten con el resultado de nuestras acciones?
¿Te imaginas qué tipo de sociedad seríamos si viviéramos usando esta herramienta??
¿Qué crees tú que haríamos diferente?
Por favor, escríbeme con tus reflexiones y cuéntame si te gustaría que escribiera más a menudo en esta Newsletter.

