Trabajo energético

Los cuerpos de los seres vivos están hechos y rodeados de energía.
Esta energía se mueve, actúa y reacciona en concordancia con los pensamientos, las acciones, a lo que pase en el interior de los cuerpos y a su alrededor.
Una mala nutrición, estrés, un golpe, una emoción fuerte, etc. pueden cambiar la energía de un animal y esto a su vez afecta a su salud.
Puede atascarse, contaminarse, desordenarse, desequilibrarse o incluso desplazarse.
Cosas como un dolor de cadera, una congestión pulmonar, dolor de muelas, una rodilla desgastada, un riñón que no funciona bien, una enfermedad sanguínea, etc. aparecerán reflejadas en la energía del animal.
Una energía perturbada en una parte del cuerpo puede desequilibrar la energía de todo el ser. Esto puede mostrarse como fatiga, tristeza o incluso como enfermedad también.
Afortunadamente puede ser reequilibrada y potenciada para que el animal tenga la oportunidad de sanarse y volver a su estado normal.
Esto es lo que hago yo. Miro en la energía del animal y siento dónde necesita ser equilibrada y capa a capa ayudo a su restauración.
A veces es necesario trabajar en la energía de la persona a la vez que en la del animal ya que muchos problemas de salud en nuestras mascotas son un simple reflejo de los problemas que nosotros tenemos y que debemos resolver en nosotros mismos.

