
Cuervos en el cielo
(Foot de archivo) Últimamente veo cuervos por todas partes. Los oigo cuando están en las ramas de los árboles y los veo volando sobre mi cabeza, posados sobre postes en la carretera o caminando por el suelo.
Me parece que esto es significativo.
Cuando me topo con un animal que es inusual ver o cuando este aparece en mi vida de una manera extraña, acudo a uno de mis libros preferidos: ‘Animal Speak’ de Ted Andrews y busco el significado del tótem de ese animal.
Aquí copio algunas notas del libro:
“Los cuervos son mensajeros del reino espiritual. (…) Históricamente siempre han sido considerados presagios.
(…) Los cuervos pueden enseñarte el lenguaje de los animales (…) Te enseñan cómo remover la magia de la vida sin miedo (…)
También son conocidos por su comportamiento amoroso, reflejando la creativa fuerza de la vida a la que tienen acceso. Esta creativa fuerza de la vida puede ser usada para trabajar la magia de las leyes espirituales en el plano físico. Puede ser usada para entrar en el vacío y remover las energías para manifestar aquello que más necesitas.
(…) Si los cuervos han aparecido en tu vida espera magia. En alguna parte de tu vida, la magia está en juego. Los cuervos activan la energía de la magia conectándola con tu voluntad y tu intención. Los cuervos hablan de la oportunidad de convertirte en el mago o hechicera de tu propia vida. (…)
El solsticio de invierno y la estación invernal es el momento de más poder para aquellos con el tótem del cuervo. El solsticio es el día más corto del año. El sol brilla menos en ese día y por tanto es el más oscuro. A partir de ahí, la luz brilla un poco más cada día. Esto es simbólico de la influencia del cuervo. Enseña como entrar en la oscuridad y sacar la luz. Esto es creación (…) Son símbolos de creación y de fuerza espiritual. Nos recuerdan a ver las oportunidades de crear y de manifestar la magia de la vida.
Son mensajeros que nos llaman a la creación y la magia en nuestro mundo cada día que nos está disponible.”
Traducido por mí del libro de Ted Andrews ‘Animal Speak’



