
Caballos
Caballos…..
He tenido el placer de trabajar con muchos caballos y te diría que es sorprendente cómo unos animales tan grandes pueden ser tan sensibles y tener tanto corazón, pero en realidad a mi no me sorprende. Tras haber hablado con elefantes y ballenas y descubrir su cariño, su buena fe, su paz, su presencia y sabiduría, te das cuenta de que el tamaño no les hace ser menos sensibles ni menos ‘gente de corazón’.
Pero he de decir que, entre los animales que conviven con humanos, los caballos son uno de los que más a corazón se toman nuestros actos y emociones. Un grito, un rechazo, un mal gesto, se lo cargan en el corazón y lo pueden llevar encima mucho tiempo.
Pero cuidado porque no muestran su pena o dolor emocional fácilmente; tampoco una enfermedad o un dolor físico. Los caballos pueden ser bastante difíciles de leer (a nivel de lenguaje corporal quiero decir); si no estás muy unido al caballo y pasáis mucho tiempo juntos, es posible que no te des cuenta de que está sufriendo, o de que está enfermo, o de que está deprimido.
Lo bueno es que son muy buenos comunicadores y por norma general muy ávidos de hablar con quien se intente comunicar con ellos, de compartir y de enseñarte cosas. A demás reaccionan muy bien al trabajo energético y se sanan fácilmente. Son, por norma general seres muy abiertos y practicar la comunicación entre especies con caballos es maravilloso.
Si quieres aprender a hablar con animales, plantas y piedras echa un vistazo a mis cursos en mi página web lauragadea.com



