
…y el cambio se produce
El otro día mis alumnas me hicieron saltar las lágrimas de felicidad contándome cómo ahora había cambiado su relación con su entorno. Que ahora se paseaban por la ciudad o el campo y que podían percibir la presencia de los distintos árboles con los que se cruzaban, sus distintas maneras de ser, sus ‘personalidades’, que les salía de manera natural.
Ha cambiado su manera de relacionarse con el mundo.
Cuando aprendes a establecer una conexión con seres de otras especies, a sentir lo que sienten, a percibir su personalidad, su manera de vivir la vida…. Ya no hay vuelta atrás. Tu manera de ver el mundo, tu percepción cambia.
Es por esto precisamente que yo decidí crear este curso, para que la gente pueda aprender a relacionarse con el mundo que les rodea de un amanera diferente, entendiendo que existe una conexión entre unos y otros y que hay una interacción, un entendimiento y un ser detrás de cada forma de vida, con la esperanza de que seamos más conscientes de cómo nuestras acciones perjudican a los demás.



