
Viviendo en furgo
Adaptarme a vivir una vida sencilla está siendo fácil para mí. No tengo muchas cosas y mis costumbres son bastante rudimentarias. Dar grandes paseos con mi perro, dedicar algo de tiempo a la salud física, mental y espiritual, trabajar, leer un libro o ver algo online.
Mi vida en la furgoneta encaja perfectamente conmigo y mi manera de ser, pero acentúa las cosas a otro nivel. Ya que no tengo un camino definido me muevo acorde con lo que me va indicando mi guía interno, confiar en la intuición ayuda a desarrollarla más. También estoy pasando mucho tiempo en la naturaleza y, ya que no tengo prisa por marcharme para volver a una casa, estoy pudiendo pasar más tiempo conociendo otros seres y disfrutando de encuentros espontaneas (la mayoría animales y vegetales, pero alguno humano también). Asimismo, estoy experimentando la sensación de diferentes sitios y aprendiendo a juzgarlos acorde con cómo se sienten y no con cómo son (a veces me paro en un sitio precioso pero que no se siente bien, no estoy a gusto, y me tengo que ir a otra parte).
Pronto os hablaré sobre mis encuentros con el mundo animal y vegetal y sobre el sentir de distintos sitios y de la vida.



