
Cuando en una sesión de prácticas no sale todo tan fácil como gustaría
Dos veces al mes ofrezco clases prácticas a los alumnos que ya han completado mi curso para trabajar juntos con casos reales de animales que tienen problemas.
En estas sesiones prácticas, con unas alumnas que tan sólo llevan unos cuantos casos trabajados, como profesor, uno intenta arroparlas, casi protegerlas y guiarlas para que todo salga bien; la intención es que la comunicación práctica que hacemos juntas salga fluida y de la mejor manera posible. Esperas que los problemas del animal sean fáciles de solucionar por nosotras para poder dar consejos claros y sencillos a sus responsables humanos que devuelvan la armonía al hogar.
Pero también entiendes que lo que salga en esa sesión sale porque tiene que salir, y que tus alumnas van a encontrarse casos difíciles cuando lo hagan solas y pues qué mejor que les salga estando contigo.
Pero … Es difícil prepararlas para una sesión, de las que no hay muchas, en la que un animal nos manda imágenes de una vida pasada muy difícil y perturbadora, unas vivencias cuyo peso todavía lleva encima y que es la causa actual de sus problemas de salud y su estado emocional de decaimiento constante. Un animal que trae un mensaje duro para su familia humana con la que también parece que recorrió esas épocas difíciles. Un mensaje vaya, difícil de transmitir.
En fin…. que aprendemos mucho todas en estas sesiones y desde luego ¡no nos aburrimos!



